
Indudable e inevitablemente cada persona que llega a nuestra vida ha de dejar en ella una marca, un registro de su paso por nuestra existencias, y a su vez nosotros dejamos una marca en la vida de las demás personas.
Ayer mientras hacia una torta, recordaba que la mamá de un chico con el que salí, hace unas tortas deliciosas y tiene un gran don para decorarlas, recordé tambien unas albóndigas en salsa, y una salsa de especies que acompañaba generalmente unas tostaditas de ajo, pude incluso sentir el olor de aquellos recuerdos en mi nariz, y pensé precisamente en como esos pequeños detalles, esas características que suelen pasar desapercibidas son imborrables para nuestro subconsciente.
Recordé a carito, - la madre- y a su hijo, recordé pequeñas frases de ellos que aun uso, recordé pequeños gestos que teníamos en común, y pensé que tanto de mi habrá quedado grabado en ellos, y si al caer en cuenta que era algo mio en ellos sentirían alegría, nostalgia, o aborrecimiento.
Recordé tambien los sandwich con bocadillo que hacíamos con mi ex, un dicho característico de su mamá al llamarle la atención que ahora yo se lo digo a mi hermano, recordé que yo siempre he sido muy intensa y programática y que algo de eso puedo verlo ahora en él, recordé tantas cosas aprendidas y desaprendidas, que me fue imposible no pensar si he dejado marcas buenas o malas en las personas que he conocido.
Como decía inicialmente cada vez que entramos en contacto con otra persona, un contacto estrecho, suficiente para conocer sus dichos, gustos, manías y disgustos, y para que esa persona nos conozca, dejamos una marca... sin embargo, es importante aclarar que existen dos tipos de marcas las huellas y las cicatrices.
Las huellas son aquellos registros en el subconsciente de una persona que ha dejado otra, que al evocarlos, siente un lugar feliz, nostalgia, alegría, agradecimiento, son aquellos momentos en que se brinda una ayuda, un apoyo, en que se logra llevar algo de calma y paz al caos de otra persona.
Las cicatrices por el contrario, son aquellos registros de heridas, de dolor, de malos momentos, aquellos registros del caos que se puede ser para alguien, con o sin intención de hacerlo, son esos recuerdos que cuando llegan a la mente de una persona causan sufrimiento y congoja.
La vida esta llena de estas marcas que han dejado en nuestro ser o que hemos dejado en el ser de otros, estas marcas nos hacen, nos llenan de lecciones, de aprendizaje, de valor, y de fuerza, sin embargo, en el transcurrir de la existencia, es mejor que al recordarnos se evoque un olor, y se genere una sonrisa, que un ceño fruncido... procura dejar huellas, no cicatrices
Elisa.
Comentarios
Publicar un comentario