En estos días donde todos nos estamos enfrentando con demonios propios y ajenos, luchando para no caer en histeria colectiva, para hacer un lado miedo, y pataleando por asimilar y entender que es lo que esta pasando, he visto como han nacido o aparecido coach motivacionales por doquier dándonos tips y recomendaciones sobre que hacer y como vivir la cuarentena, como aprovechar el tiempo libre y hacer de todo esto un fructífero aprendizaje de vida.
Tengo varias opiniones al respecto, la primera es sobre aquello del tiempo libre, no se a que se dedicaran estas personas realmente, pero yo, que tengo una profesión de las mas normales y me encuentro haciendo teletrabajo en este momento, no tengo tanto tiempo libre para aprender a hornear, tejer, bailar, descargar la app de moda, o aprender un nuevo idioma, y peor aun, ni siquiera tengo ganas, trabajo una jornada de ocho horas, y cuando termino no quiero hacer nada diferente a procrastinar, que para todos es distinto, a mi me gusta leer en mis ratos libres, o desahogarme por medio de estas palabras, a otros les gusta jugar, hacer ejercicio, cocinar o comer, pero no todos tenemos las mismas habilidades y me parece entre muchas otras cosas irresponsable sumarle al cumulo de sentimiento que ha producido la cuarentena uno mas de culpa por no hacer ninguna de las "10, 20, 30? cosas por hacer en cuarentena?
En segundo lugar, sobre el tema de la aceptación y resiliencia, tambien tengo algunas opiniones en contra, admiro profundamente a las personas que han logrado amoldarse a esta situación, sin embargo no todas tenemos esa capacidad de adaptación, en mi caso personal, mas que adaptarme a la circunstancias estoy resignada a que la vida como la conocemos ha sufrido un cambio, y lo único que quisiera es que fuera un error en la matrix poder reiniciarla y hacer como si nada hubiera pasado, al darme cuenta que esto no es una opción, solo he podido resignarme; esto conlleva sentimientos de tristeza, de frustracion, de ansiedad, de interrogarme diariamente que vendrá después, de rogar a Dios que todo pase rápido, de extrañar la rutina como nunca lo pensé, y de no querer salir de mi casa por el temor al contagio.
Hay unos días mas fáciles que otros, eso es innegable, hay días mejores, ya me he acostumbrado a teletrabajar, adoro despertarme media hora antes de que empiece mi jornada porque puedo dormir mas, pero añoro tener que hacerlo hora y media antes para poder vestirme, maquillarme, entaconarme, tomar transporte publico y llegar a tiempo a mi destino.
NO, no todos tenemos la capacidad de ver lo bueno en cada cosa mala, y aunque estoy segura que de esto saldremos siendo mejores, y habremos aprendido y valorado muchisimo, no es el momento para exigirlo. Por ahora estamos procesando, entendiento sentimientos, asimilando emociones, como para que vengan a decirte que debes hornear pastelitos y sonreír, cuando lo único que quieres es hacerte bolita, llorar o dormir, y esta bien.
Todos los sentimientos que tengas, todos los pensamientos que tengas, todo lo que se te ocurra hacer y no hacer esta bien, no es momento de aumentar la productividad, ni de aprender mandarín, si no quieres, y no es falta de disciplina no hacerlo, es salud mental.
Afronta este momento de la manera en que mejor te parezca, lee, escribe, canta, haz ejercicio, duerme, llora, ruega, escucha, pide ser escuchado, haz lo que tu cuerpo y mente te permitan y deseen, nadie viene con un manual para afrontar la crisis, y los que otros han inventado puede que no sean propios para ti, y ESTA BIEN, ESTA PERFECTO, es tu forma de vivir, no es necesario ser resiliente en cada etapa de nuestra vida.
Elisa.
Comentarios
Publicar un comentario